Ásperas manos de arcilla
moldean el cuerpo imperfecto.
Compases que desdibujan
su eterna diferencia ante las demás.
Al mirar en el espejo,
no encontrará el reflejo de un alma idéntica.
Es su cuerpo imperfecto
Son sus excesos.
Las gotas se derraman
y se pierden en el océano.
La arena cae por la gravedad
quedan apenas quince minutos
Y la espera sigue.
Las arrugas una a una
se acumulan en su faz.
El calvario
y se suma uno más.
Desapareces.
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